The Rufford Foundation : Una oportunidad única para la investigación científica

El pasado 27, 28 y 29 de mayo se realizó The Rufford Conference Sudamérica 2015, donde investigadores de todo el continente conversaron sobre los proyectos de conservación ecológica que han llevado a cabo con el apoyo de la fundación.

Este año el balneario de Quintay fue el escenario para la conferencia de becarios que realiza The Rufford Foundation en diferentes lugares del planeta. La iniciativa, que en esta ocasión contó con el apoyo de la organización de conservación marina Costa Humboldt y el Centro de Investigaciones Marinas de Quintay (CIMARQ) de la Universidad Andrés Bello, permitió el encuentro de algunos beneficiarios de The Rufford Small Grant (RSG). 


El programa RSG subvenciona con hasta 5 mil libras, diferentes proyectos para la protección y conservación de especies y espacios naturales. Gracias al apoyo económico de la fundación británica, se han llevado a cabo alrededor de 2000  proyectos en 137 países de África, Asia, Medio Oriente, Europa, Australia, América Central y Sudamérica. Precisamente, nuestra región  ha sido una de las más beneficiadas con 792 proyectos aprobados hasta la fecha.

Entre los hitos de conservación a nivel regional la fundación ha financiado investigaciones con el fin de preservar un gran número de ecosistemas, impulsando planes de conservación forestal, cosechas sustentables para pueblos indígenas, protección de áreas marinas, entre otros. Por otro lado, se han beneficiado proyectos dedicados a la conservación de especies animales importantes para la región como: la nutria gigante en el nor-este de la Amazonía, los ciervos de los parques nacionales del norte de la Patagonia o la tortuga marina negra del Pacífico.

The Rufford Foundation también ha contribuido a la protección de importantes especies en Chile. Así por ejemplo, pudo llevarse a cabo la iniciativa del biólogo marino Luciano Hiriart-Bertrand, uno de los impulsores del encuentro, que busca proteger las colonias mixtas de pingüinos (de Humboldt y Magallánico) en el islote de Puñihuil, promoviendo la creación de un Área Marítima Protegida. También han sido premiados diversos proyectos que promueven la conservación de la Ballena Azul a través de la investigación y el desarrollo de políticas ambientales. 

La importancia de compartir experiencias

Una de las formas en que la fundación promueve el diálogo entre sus beneficiarios es a través de conferencias que reúnen a los becarios de una misma región. El encuentro de ecologistas, se realizó por primera vez en Chile este año y tuvo representantes de Argentina, Colombia, Ecuador, Venezuela, Paraguay, Uruguay y Brasil. Los participantes, en su mayoría científicos de instituciones académicas o ecológicas, expusieron sus proyectos y dialogaron en torno a la importancia de contar con este tipo de apoyo financiero para enfrentar los desafíos que enfrentan las diversas especies y ecosistemas de nuestro continente. 

La cita comenzó con un discurso inaugural de Luciano Hiriart-Bertrand, fundador y Director Ejecutivo de Costa Humboldt. Durante su intervención, Hiriart-Bertrand destacó la intención del encuentro “de impulsar esfuerzos locales y regionales que nuestra región y sus recursos naturales requieren”. En representación de la Universidad Andrés Bello, fue el Dr. Ariel Orellana quien dio la bienvenida a los beneficiarios, señalando las ventajas “que se logran al compartir, intercambiar y generar redes para el trabajo de investigación”. La primera parte del evento finalizó con una presentación del Dr. Gonzalo Medina, Decano de la Facultad de Ecología y Recursos Naturales de la misma casa de estudios. Durante su conferencia, el académico hizo un recorrido por sus inicios en la investigación de los factores naturales o antropogénicos que han disminuido las poblaciones de nutrias chilenas. Su exposición  hizo hincapié en lo vital que resulta la ayuda financiera que entregan instituciones como The Rufford Foundation  para realizar investigaciones a largo plazo.

El evento continuó con trece ponencias de los asistentes, quienes expusieron sus trabajos de investigación y sus resultados, según el estado de desarrollo de cada proyecto. La estudiante de doctorado de la Universidad de Buenos Aires, Micaela Camino, mostró por ejemplo, el avance de su investigación para el diseño de planes de conservación de mamíferos endémicos en el Chaco argentino. El chileno Andrés Valenzuela-Sánchez, por su parte, expuso su investigación sobre cómo la ranita de Darwin estaría desapareciendo, no sólo por la alteración de su hábitat, sino que por una enfermedad causada por un hongo.

Sin embargo, el enfoque de los trabajos no sólo fue la conservación de especies animales en peligro, sino que también la preservación del medio ambiente y el consiguiente impacto en la población humana. Dos proyectos presentados, el de la brasileña María Joanna Silva y el del chileno René Reyes, estaban precisamente enfocados en la problemática del consumo desmedido de leña proveniente de bosques nativos. Sus trabajos buscan mitigar el impacto ambiental con la educación de las poblaciones autóctonas, que muchas veces consumen sus recursos naturales de forma desmedida.

Si bien la cita sirvió para que los becarios pudieran, exponer sus investigaciones y resultados, también tuvo otros resultados positivos: les permitió conocerse, cuestionarse y generar vínculos profesionales que sin duda serán útiles para su futuro en el ámbito científico. 

El impacto de las subvenciones RSG

Tomando en cuenta que la mayoría de los participantes eran jóvenes que estaban comenzando sus carreras académicas como investigadores, es importante destacar el impulso que The Rufford Foundation le puede otorgar a un investigador que de otra forma no podría completar adecuadamente su trabajo. Es el caso del estudiante alemán radicado en Ecuador, Maximilian Hirschfeld, del Galápagos Science Center, quien comentó que la beca de la fundación se hace fundamental para la investigación y las salidas a terreno en un lugar tan turístico como las Islas Galápagos, “donde una salida en lancha hacia alta mar puede elevarse hasta los 500 dólares”. Para Dalia Barragán Barrera, de la Fundación Macuáticos Colombia, la ventaja clave de las becas es el gran apoyo que le brinda a investigadores jóvenes: “normalmente cuando uno empieza una investigación es muy difícil conseguir financiamiento cuando nadie te conoce, o cuando trabajas en zonas poco conocidas, o con especies que no estén en estado crítico de conservación. Entonces The Rufford Foundation es muy importante para nosotros porque nos da el primer soporte para hacer ciencia en conservación”. 
Por su parte, la norteamericana, Aliana Piñeiro, representante de la Fundación Runa de Ecuador, recomendó postular a RSG “porque hay mucha oportunidad de estudiar diferentes cosas o trabajar dentro de marcos más sociales o científicos". Una apreciación parecida a la que tiene Hirschfeld, quien destaca : "Lo bueno de este fondo es que enmarca proyectos bastante amplios, de diversos temas: macro biología, conservación aplicada, educación o educación científica. Eso lo hace muy interesante para tener diferentes vínculos, y cómo enfrentar problemas de conservación cada día, de diferentes especies sean grandes o pequeñas".

Finalmente, Josh Cole, Grants Director de The Rufford Foundation, quien viajó a Chile especialmente para participar en la conferencia, resaltó la importancia de que “investigadores que se dedican a una misma especie o que trabajan sobre un área similar, puedan compartir valiosa información entre ellos”. Esa fue, exactamente, la premisa que motivó a los beneficiarios durante los tres días de encuentro: nutrirse unos a otros de valiosa información que permita preservar la flora y fauna del continente.



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